Aleluyas

Procesión de las Aleluyas

La Semana Santa ilicitana culmina con con la gloriosa procesión de Resurrección, más conocida como “la de Aleluyas”

 

El Domingo de Resurrección es una de las tres ocasiones en las que la Patrona de la ciudad sale en procesión por las calles de Elche. Lo hace para encontrarse con su Hijo resucitado ante los vítores y aplausos de los ilicitanos; y bajo una lluvia intensa de papeles de coloros llamados “Aleluyas”

Esta procesión es, junto con el Domingo de Ramos, una de las más antiguas de la ciudad. Existe información del año 1531, cuando mandado por la superioridad, “el 16 de abril se acordó que la mañana de Pascua de Resurrección se hiciese una procesión solemne sacando a Nuestra Señora de la Asunción”. A esta solemne procesión se le unió la imágen de Jesús Resucitado a finales del siglo XVIII.

La procesión sale a las 11:00 horas desde la Basílica de Santa María, con el repique general de las campanas y una potente cohetà.

Primero lo hace el Cristo Resucitado y posteriormente la imagen de la Virgen de la Asunción acompañada por los cofrades de todas las hermandades de Elche sin caperuchas, haciendo un recorrido multicolor.

Además, durante todo el transcurso de la procesión, desde los balcones cae una lluvia incesante de Aleluyas dejando estampas idílicas.

La imagen de la Asunción fue tallada por el escultor valenciano D. José Capuz Mamano en 1940 para reemplazar a la anterior desaparecida en febrero del año 1936.

Las imágenes de Cristo Resucitado y de su Madre, la Virgen de la Asunción, realizan un encuentro en el cruce de las calles Jorge Juan con Reina Victoria a mediodía. Un momento emotivo en el que se abre el sepulcro vacío del cual sale una paloma blanca.

Los vítores, cohetes y la lluvia de Aleluyas hacen un marco incomparable que acompaña a las imágenes en su regreso a la basílica. Poniendo fin a la Semana Santa de Elche.